sábado, 9 de abril de 2011

Una apuesta creativa para estudiantes secundarios

En el colegio secundario, aprender implica leer, escuchar al profesor, responder preguntas, resumir textos, hacer ejercicios. Pero también es crear, imaginar, proponer, escribir. Y, para una generación que nació en un mundo gobernado por imágenes, el cine puede ser un disparador para la motivación en la escuela.
El cine, como propuesta de aprendizaje, es muy rico. Puede aportar elementos que nos ayuden a desarrollar nuestro pensamiento crítico, y a aceptar puntos de vista de otras personas. Los adolescentes aprenden sentidos y construyen nuevos significados sobre el mundo real. El cine, sin duda, influye sobre nuestra manera de pensar y percibir la realidad.
En muchas películas, se transmiten conceptos de una manera simple y mágica, mensajes que nos penetran, emocionan y movilizan más que las palabras. Se sintetizan y se transmiten ideas en minutos, que nos llevaría horas explicar a través de otros medios.
Analizar un filme es comprender la forma en que el mundo es representado. Es una pregunta constante sobre el modo en que damos sentido al mundo, y a la manera en que el cine, como otros medios de comunicación, le da sentido para nosotros.
Un conocimiento profundo de la manera en que el cine representa la realidad, nos orienta en nuestra propia percepción del mundo. Este es, entonces nuestro primer concepto clave en el análisis de los medios de comunicación: representación.
Entender la representación del universo a través del cine es analizar dónde está cada uno de nosotros en ese universo de imágenes y representaciones. Los filmes nos hablan del europeo, del africano y del latinoamericano, nos ofrecen una imagen del joven, del anciano y del niño, nos hablan de guerra y de paz, del pobre y del rico y nos proponen su idea de autoridad, de belleza y de felicidad.
Los filmes, por lo tanto, trazan identidades. Y éste es, el segundo concepto clave de este abordaje: identidad.
Las historias filmadas representan a grupos e individuos cercanos o distantes a nosotros. Aprendemos quién es el otro por su imagen en una película. Y los otros aprenden quiénes somos nosotros por nuestra imagen en ellas.
Nosotros y ellos. Representación e identidad: dos conceptos esenciales en este abordaje para que comencemos a entender el lugar de cada uno y del otro en los filmes y en el mundo real.
En esta relación representación-realidad giran otros dos conceptos fundamentales para el análisis: valores y estereotipos. Las películas, dijimos, construyen identidades, en base a imágenes en que pueden reforzar estereotipos que ya existen en la sociedad o bien desafiarlos.
Estos conceptos serán el marco desde el cual analizaremos en este taller los filmes y los mensajes que ellos vehiculizan. Pensar el cine, además de sentirlo. Explorarlo y analizarlo, además de vivirlo. Pasar de la emoción a la reflexión.

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